MÚSICA EN MOVIMIENTO

 El cuerpo como vehículo para la vivencia musical y la música como herramienta para la formación del cuerpo consciente. 

La Rítmica Dalcroze es un puente viviente entre el movimiento y la experiencia sonora. 

Emile Jaques Dalcroze nació en 1865 en Viena, aunque a muy temprana edad se mudó con su familia a Suiza. Se formó como músico y posteriormente como actor, y estas dos disciplinas artísticas influyeron (aunque quizás sería mejor decir que se complementaron) en la elaboración de lo que hoy conocemos como Rítmica Jaques Dalcroze. Pedagogo innato, Jaques Dalcroze creó un método de educación musical que tiene como paradigma principal el uso del cuerpo (el movimiento, el espacio, etc.) para la apropiación de los contenidos musicales. A la vez, haciendo una lectura inversa, la música es vehículo para la formación de un cuerpo rítmico (en un sentido amplio del término), consciente de sí y del afuera, integrado a la percepción sonora y espacial y disponible para la creación artística. La rítmica es una perfecta conjunción entre el juego, la improvisación y la composición, pilares de esta pedagogía que aún hoy es novedosa y (a criterio de quienes lo practicamos) revolucionaria.

Marina Ruiz Matta cursó el posgrado de Rítmica Dalcroze en la UNA, a cargo de Pablo Cernik y avalado por el Instituto Jaques Dalcroze, Suiza.

Actualmente es docente de Rítmica en la carrera de teatro de la UNA. 

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